Fui violada por íncubos

Conoce la terrible experiencia de una mujer asediada en su cama por seres sobrenaturales.


Quiero compartirles mi experiencia:

Siempre, desde muy niña he sufrido el acoso de seres invisibles; sin embargo aprendí a hacerme la desentendida, incluso me apegue mucho a una religión con el fin de deshacerme de esa maldición; no ha faltado quien, me haya dicho que debo dedicarme a la adivinación, y las que me lo han sugerido son gente que me topo en la calle y no conozco.

La experiencia de la que hablo me sucedió hace unas semanas; ahora ya casada, me he sentido muy deprimida, pues mi matrimonio no iba muy bien.

Una noche me enoje mucho con mi pareja y le dije cosas horribles, y sentí esas presencias.

Al día siguiente me reconcilie, pero él tenia que hacer un viaje, así que me quede sola.

Me acosté a tomar una siesta por la tarde, y después de tres horas, lo cual fue mucho, desperté por que me empece a sentir rara; sentí un letargo, mucha debilidad, el cuerpo pesado, y fue cuando empece a notar que mis piernas estaban en el aire, sentí como dos fuertes manos la levantaran como si de papel se tratara, sin embargo las sentía pero no las veía, mi cuarto ya estaba obscuro pero todo lo que había en él era visible.

Antes de que pudiera hacer algo sentí como a la orilla de mi cama estaban de pie varios seres, pude notar que emanaban una luz amarilla casi invisible, eran varios y parecían estar tocándose una especie de pene.

Todo era muy confuso, pero no podía hablar, tenia los brazos separados hacia arriba, mi cadera seguía siendo levantada; lo que parecían manos, eran cálidas e inmateriales; sin embargo podía ver una figura de luz tenue en medio de mis piernas, entonces sentí que algo entraba en mi vagina, era grueso y cálido, no era húmedo, lo sentí mas bien como si se tratara de energía pura.

Mis piernas temblaban pero eso me seguía penetrando, lo hacia suavemente, mi cuerpo se tenso y siguió subiendo hasta que solo las puntas de mis pies y parte de mi cabeza y brazos quedaron en la cama, de pronto algo similar entro en mi boca, era muy grueso, pude notar que mi rostro se deformaba ante la presión, no podía cerrar la boca, de hecho la tenía abierta hasta mas no poder. sentí como otros seres me acariciaban mientras esos me penetraban agitadamente, mi cuerpo se contraía, y ahí fue que me di cuenta que estaba sintiendo placer a pesar de mi miedo.

No hice nada para impedirlo, aun no estoy segura que pudiera hacer algo, me sentia sin voluntad alguna.

Después de que esos dos seres me cogieran por varios minutos, otros tomaron su lugar, pude sentir como el segundo que me penetro la vagina, se acostó totalmente sobre mi, sentí su calor en mi pecho y cerca de mi rostro, pero no podía verlo, y sentí como que me hiciera el amor; ninguno de ellos fue violento, de hecho diría que me trataron con dulzura.

Sin embargo, hubo un momento en que sentí como esa energía que me metían por la vagina me llegaba demasiado adentro, la sentía moverse dentro de mi vientre, confieso que me convulsione en orgasmos.

También sentí que me penetraron analmente pero muy suavemente, apenas lo percibí.

Estuvieron cogiéndome cerca de dos a tres horas, siempre en la misma posición, turnándose unos después de otros, podía sentir cuando cambiaban de lugar, y que eran seres distintos, pues la forma en que se movían para cogerme era distinta; sin embargo todos era inmateriales.

Sentía como esa energía que me metían por la vagina me llegaba al vientre y la que entraba en mi boca me tensaba el rostro y llegaba a mi garganta, en un constante mete y saca.

Se que es difícil de creer, pero es una experiencia real, la verdad no pude evitar disfrutarlo, llegue a varios orgasmos, pero aun me da miedo recordarlo.

Durante varios días después de eso, seguí sintiendo en mi vientre diversas sensaciones como si algo de esa energía hubiera quedado ahí.

Hice muchas oraciones y hasta ahora siento como que se han mantenido alejados, sin embargo debo confesar que fue increíble, y me siento culpable por haberlo disfrutado.

Investigue un poco y supe que algunos seres así les llaman incubos, no se si hayan sido de ese tipo, lo que si se es que la experiencia que pase fue real, después de eso no me levante hasta el otro día, totalmente agotada.

Testimonio de Vanessa Salas - vanessa99991, enfemenino.com
14 de febrero de 2010 a las 8:52