En las salas comunes de este hospital pediátrico, las enfermeras a veces tienen que cuidar pacientes que no figuran en ninguna ficha médica.
Los hospitales pediátricos tienen una energía diferente. El sufrimiento es más inocente, pero también lo es la actividad paranormal. En el Hospital Roberto del Río, uno de los más antiguos de Santiago dedicados a la infancia, no hay demonios ni sombras oscuras. Hay niños que simplemente no saben que han muerto.
”¡Ese niño no me deja dormir!”
La historia más repetida por el personal de turno nocturno ocurre en la sala común. Una noche, el llanto desconsolado de una paciente despertó a todo el pabellón.
Cuando las enfermeras corrieron a consolarla, la niña, entre sollozos, apuntaba insistentemente a la cama vacía frente a ella.
“¡Díganle que pare! ¡Ese niño está saltando y se ríe de mí!”
Las enfermeras miraron la cama señalada. Las sábanas estaban lisas, perfectas. No había nadie. Pensando que era una alucinación por la fiebre o el estrés, decidieron preparar un sedante suave. Pero mientras mezclaban el medicamento en la estación de enfermería, la realidad les dio una bofetada.
El Paciente Desconocido
Un niño pequeño, de unos 5 o 6 años, se asomó tímidamente al mostrador de enfermería. Llevaba una bata de hospital, pero no tenía vía intravenosa ni brazalete de identificación.
—Tía, ¿dónde puedo hacer pipí? —preguntó con voz suave.
Las enfermeras, asumiendo que era algún paciente que se había levantado de otra sala, le señalaron amablemente la puerta del baño al final del pasillo. El niño sonrió, dio media vuelta y caminó hacia el baño.
Las enfermeras lo siguieron con la mirada para asegurarse de que llegara bien. El niño llegó a la puerta… y la atravesó sin abrirla, desvaneciéndose en la madera como si fuera humo.
Al revisar todas las camas esa noche, todos los pacientes vivos estaban durmiendo profundamente.
Datos Históricos y Referencias
- Fundación: 1901 (Primer hospital de niños de Chile).
- Contexto: Construido para combatir la alta mortalidad infantil de principios de siglo XX.
- Ubicación: Comuna de Independencia (barrio hospitalario de Santiago).
Si visitas a alguien en el Roberto del Río y ves a un niño jugando solo en el pasillo a altas horas de la noche, no te preocupes. Solo está buscando con quién jugar.