Inés Echeverría 'Iris' no solo fue una escritora rebelde, sino una médium poderosa. Dicen que en su casa los pianos levitaban y el fuego aparecía de la nada.
En la calle Fresia, en pleno barrio residencial de Providencia, el Palacio Echeverría destaca no solo por su arquitectura, sino por su vibración. Fue el hogar de Inés Echeverría Bello (conocida por su seudónimo “Iris”), una de las figuras intelectuales más importantes y transgresoras del siglo XX en Chile.
Pero Iris tenía un lado oculto: era una espiritista consumada.
Las Sesiones de Iris
Junto a las hermanas Morla Lynch, Inés realizaba sesiones que desafiaban la física.
- Telequinesis Masiva: Los testigos de la época (incluidos políticos e intelectuales) juraban ver cómo mesas de roble macizo y pianos de cola se deslizaban por los salones impulsados por manos invisibles.
- Fuego Fantasma: Los vecinos llamaban a bomberos constantemente al ver llamas salir de las ventanas. Cuando los carros llegaban, no había fuego, ni humo, ni olor a quemado. Solo la casa en silencio.
La Sangre en el Mármol
La historia paranormal se volvió tragedia real en 1933. La hija de Inés, Rebeca, fue asesinada por su esposo, Roberto Barceló, en el interior de la mansión. Iris, usando sus contactos y su propia investigación (ya que la policía quería cerrar el caso como suicidio), logró demostrar que fue un femicidio y llevó a Barceló al paredón de fusilamiento, siendo la última ejecución de un aristócrata en Chile.
Ecos del Pasado
Hoy, el edificio alberga oficinas de arquitectura. Pero los planos no son lo único que se dibuja allí. Los trabajadores reportan:
- La Niña de la Ventana: Una figura infantil que saluda desde el segundo piso cuando el edificio está vacío.
- Frío Polar: Ráfagas de aire helado que recorren los pasillos en pleno verano, acompañadas de portazos violentos.
Datos Históricos y Referencias
- Construcción: 1910.
- Relevancia: Monumento a la historia feminista y esotérica de Chile.
- Estado: Conservado y reutilizado como oficinas.
Si pasas por fuera de noche y ves luz en la ventana, no asumas que están trabajando horas extra. Quizás es Iris, escribiendo su próxima memoria desde el otro lado.