Investigación

Abbadon: Cuando el pozo se abre

Portal Paranormal
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No es un demonio, es un mecanismo de seguridad. Cuando escuches el zumbido de mil alas de hierro, sabrás que el protocolo de contención ha fallado. ¿Tienes el sello?

Hay un sonido que precede al fin. No es una trompeta, como dicen las escrituras simplificadas. Es un clic. El sonido mecánico de una llave girando en una cerradura que lleva milenios oxidada.

He estudiado demonología durante décadas y nada me hiela la sangre como la figura de Abbadon. No porque sea malvado —el mal es humano, comprensible—, sino porque es absoluto. Abbadon no es un ángel caído haciendo berrinche; es el alcaide de una prisión biológica que nunca debió construirse.

Y la prisión está empezando a gotear.

[!CAUTION] Nivel de Peligro: Extremo (Evento de Extinción) Abbadon no busca tentarte ni poseerte. Su función es el despliegue militar de una plaga planetaria. Es el equivalente teológico de un botón nuclear.

El General del Exterminio

La confusión teológica es común: ¿Es un ángel santo o un demonio? La respuesta te va a incomodar: A la naturaleza no le importa tu moralidad.

Abbadon es descrito en el Apocalipsis nó como un torturador sádico, sino como un Comandante en Jefe. Su función es liberar y controlar una plaga táctica diseñada para erradicar a una parte específica de la humanidad. Es un “evento de extinción” con consciencia.

Imagina un sistema inmune planetario que decide que nosotros somos la infección. Abbadon es el glóbulo blanco que viene a limpiar la herida. En términos de jerarquía y función militar, es comparable a Abigor, otro gran estratega infernal, pero mientras Abigor planifica guerras humanas, Abbadon ejecuta juicios divinos.

“Tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla.” — Apocalipsis 9

La Plaga Quimera

Lo que sale del Abismo no son insectos normales. Los textos describen quimeras biológicas: cuerpos de equino, rostros humanos, pelo de mujer, dientes de león y aguijones de escorpión.

Desde una perspectiva de criptozoología moderna, esto suena aterradoramente a ingeniería genética o a una evolución convergente forzada en un ecosistema subterráneo aislado. ¿Y si el “Abismo” no es un plano espiritual, sino una biosfera profunda, una bolsa de magma o una cueva colosal sellada bajo la corteza terrestre (teoría de la Tierra Hueca)?

Si esas cosas suben, no necesitamos oraciones. Necesitamos trajes NBQ (Nucleares, Biológicos, Químicos).

Protocolo de Inmunidad: El Sello

El texto es específico: las langostas de Abbadon solo atacan a “los hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes”.

Olvida la interpretación religiosa por un segundo. Piensa en términos de identificación de amigo/enemigo (IFF) militar. La plaga es inteligente. Escanea. Si no tienes la “marca” correcta —sea una frecuencia vibratoria, una pureza genética o un estado de consciencia elevado—, eres biomasa prescindible.

La pregunta que deberías hacerte esta noche no es si crees en Abbadon. La pregunta es: ¿Tu “firma” espiritual será reconocida como válida cuando el enjambre llegue?