Si despiertas cansado, pálido y con tos seca, revisa debajo de tu casa. El mito más repugnante de Chiloé no es una serpiente gigante, es una sanguijuela con cabeza de gallo.
Olvida al basilisco de Harry Potter con su mirada petrificante. En la mitología de Chiloé, el Basilisco es algo mucho más insidioso, desagradable y parásito. Es la encarnación del desgaste lento, la tuberculosis y la muerte en el sueño.
Imagina despertar cada mañana sintiéndote más agotado que cuando te acostaste. Tu piel se vuelve gris. Pierdes peso. Los médicos no encuentran nada. Mientras tanto, debajo de las tablas de tu piso, una criatura híbrida digiere tu energía vital.
[!CAUTION] Nivel de Peligro: Crítico (Vampirismo Energético) El ataque del Basilisco es silencioso. No deja marcas de mordidas en el cuello, pero es 100% letal si no se detecta a tiempo. Acaba con familias enteras, uno por uno.
El Huevo Maldito (Lloilloy)
Todo comienza en el gallinero. Una gallina vieja (o a veces un gallo) pone un huevo aberrante: pequeño, redondo como una canica, con cáscara gruesa y rugosa, y sin yema. Es el huevo Lloilloy.
Si no se quema inmediatamente, de este huevo nace un “gusano” rojo que corre a esconderse bajo la casa. Allí crece durante un año hasta convertirse en el Basilisco: una mezcla grotesca de gallo y culebra, con cresta roja y cuerpo reptiliano.
El Beso de la Muerte
Por la noche, el Basilisco sale de su guarida y entra a las habitaciones. Su canto induce un sueño comatoso en las víctimas. Luego, se sube al pecho del durmiente y succiona su saliva y su aliento.
Este acto de vampirismo drena los fluidos y la esencia vital. La víctima se “seca” por dentro. Esta metodología recuerda al Abhartach irlandés, otro vampiro que drena la vida, aunque el Basilisco es más parásito que guerrero.
La Solución Radical
Matar a un Basilisco adulto es casi imposible con armas convencionales. Se esconde demasiado bien. La tradición chilota ofrece solo dos salidas, ambas extremas:
- Brujería: Contratar a un Machi para un ritual complejo con varillas de Mechai y pociones olorosas para expulsarlo.
- Fuego Purificador: La única solución 100% garantizada es quemar la casa. Sí, prender fuego a tu propio hogar con todo dentro. Es mejor perder lo material que perder la vida de toda tu familia.