Febrero de 2017. Una familia llama a la policía por disturbios. Cuando los oficiales llegaron, no encontraron ladrones, sino cuchillos volando y una casa que se quemaba por dentro.
Pocas veces un parte policial comienza con la frase: “Invoqué al diablo para que se retirara”. Pero la noche del 26 de febrero de 2017, en la población Alerce de Puerto Montt, el protocolo se rompió. Lo que comenzó como un llamado rutinario por violencia intrafamiliar terminó convirtiéndose en el caso de poltergeist más documentado —y polémico— de la historia moderna de Chile.
No eran ruidos en el ático. Eran colchones ardiendo espontáneamente y objetos lanzados con fuerza letal contra uniformados.
”De película, de no creerlo”
El Cabo Segundo Boris Olavarría llegó esperando detener una pelea doméstica. En su lugar, se encontró esquivando un cuchillo que salió disparado de la nada cuando intentaba cruzar la puerta principal.
“Yo estaba entrevistándome con uno de los propietarios cuando cayó una espátula desde el entretecho; como que lo atravesó… iba saliendo por la puerta delantera y sentí un cuchillo que me pasó por la espalda. Gracias a que andaba con chaleco antibalas pude evitar alguna lesión”.
Esta declaración oficial, hecha frente a las cámaras de televisión con el rostro visiblemente perturbado, validó el terror de la familia Urra. Si un carabinero lo dice, Chile escucha.
El caos mediático
La casa se convirtió en un circo. Sacerdotes, pastores evangélicos, médiums de matinales y curiosos se agolparon en el pasaje. Se realizaron exorcismos en vivo. Se captaron muebles cayendo “solos” en videos virales que dieron la vuelta al mundo, llegando incluso al canal del famoso youtuber DrossRotzank.
El ambiente era de histeria colectiva. Ventanas rotas, humo saliendo de las ventanas y una familia durmiendo en la calle por miedo a su propio hogar. Era una escena que recordaba a la desesperación de la Casa de las Muñecas, pero con violencia física real.
La sombra de la duda
Como suele ocurrir cuando las cámaras se encienden, la actividad paranormal “cambió”. La médium Vanessa Daroch, invitada por un canal de TV, notó que los fenómenos ocurrían sospechosamente cuando nadie miraba, o cuando las cámaras apuntaban hacia otro lado.
El foco de la sospecha recayó sobre el nieto de la dueña de casa, Diego. Análisis cuadro a cuadro de los videos virales sugerían movimientos humanos detrás de los objetos que “volaban”.
El Obispo Manuel Acuña planteó una teoría alternativa: Telequinesis espontánea recurrente (RSPK). Según él, el adolescente no estaba fingiendo, sino que era el epicentro inconsciente de una tormenta psíquica provocada por estrés emocional. Una batería humana descargando energía cinética.
Datos Históricos y Referencias
- Fecha del Incidente: 26 y 27 de Febrero de 2017.
- Lugar: Villa Fe y Esperanza, Alerce, Puerto Montt.
- Testigos Clave: Cabo Segundo Boris Olavarría (Carabineros de Chile).
- Resultado: La familia fue reubicada temporalmente por el municipio debido a los daños en la vivienda. El caso se fue diluyendo mediáticamente sin una conclusión oficial definitiva.
¿Fue un fraude elaborado por un adolescente aburrido o realmente hubo una fuerza que atacó a un policía esa noche? Lo único seguro es que ese parte policial existe, y ningún oficial arriesga su carrera inventando fantasmas sin una buena razón.