En Singapur, la exploración urbana tiene precio. Si vas a visitar la Casa Roja, asegúrate de llevar cigarrillos para los leones de piedra.
Hay lugares abandonados donde el peligro son los clavos oxidados, y otros donde el peligro es faltar el respeto. La Red House de Pasir Ris no destacó por su arquitectura, sino por las reglas no escritas que todo adolescente de Singapur conocía de memoria.
No era solo una casa vacía; era un examen de valentía con un protocolo estricto. Y en la cultura asiática, el protocolo lo es todo, incluso para los muertos.
Los Guardianes de Piedra
Dos leones chinos (Shishi) custodiaban la entrada oxidada. No eran decorativos; eran porteros. La leyenda urbana dictaba que, para entrar seguro, debías pagar peaje.
- Regla 1: Aliméntalos. Coloca un cigarrillo encendido en sus bocas de piedra.
- Regla 2: Cronometra tu visita. Debes salir de la propiedad antes de que el cigarrillo se consuma por completo.
- Regla 3: Si los leones giran la cabeza para mirarte, corre.
Ignorar estas reglas tenía nefastas consecuencias, desde fiebres inexplicables hasta accidentes fatales días después de la visita.
El horror de la ocupación
¿Por qué tanta energía negativa? La historia oral —nunca confirmada oficialmente— sitúa el origen del mal en la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Se dice que el edificio funcionó como una guardería que se convirtió en una pira funeraria. Maestros y niños quemados vivos cuyas sombras quedaron impresas en las paredes carbonizadas, similar a las marcas de Hiroshima.
Años después, se habló de un asesinato familiar: un esposo que mató a su familia y los enterró bajo el gran árbol del patio trasero. Clásicos tropos de terror que, ciertos o no, cargaron el lugar de una atmósfera pesada, comparable a la violencia residual de la Casa Embrujada de Puerto Montt.
Dentro de la oscuridad
Quienes se atrevieron a entrar describieron un interior claustrofóbico. El objeto más infame era una mecedora de mimbre con una muñeca, cuyos ojos supuestamente brillaban en la oscuridad. Moverla era invocar el llanto de un niño invisible.
También existía la regla de la paridad: “Entra siempre en número par”. Si entrabas en un grupo impar, al mirar tu sombra, verías una sombra extra con los brazos levantados sobre ti.
El fin de la leyenda
Hoy, si vas a 191 Jalan Loyang Besar, no encontrarás la Casa Roja. Fue demolida y el terreno reurbanizado, convirtiéndose en un preescolar (ironía cruel del destino). Los leones de piedra fueron retirados, y con ellos, el ritual de los cigarrillos.
Pero en Singapur, muchos creen que demoler un edificio no borra lo que habita en el suelo. Simplemente lo deja sin techo.
Datos Históricos y Referencias
- Ubicación: 191 Jalan Loyang Besar, Singapur.
- Estado: Demolida. Actualmente el sitio alberga el Odyssey The Global Preschool.
- Leyenda: Famosa por ser uno de los tres lugares más embrujados de Singapur junto con el Hospital Changi y la Casa Mathilda.
¿Te atreverías a dejar a tus hijos en el kinder que se construyó sobre este terreno? Dejanos tu opinión.