En el Fuerte San Cristóbal, existe una garita tan aislada que los soldados españoles preferían el calabozo antes que vigilarla. ¿Demonios o amor prohibido?
En el viejo San Juan, las olas del Atlántico golpean con fuerza contra las murallas del Fuerte San Cristóbal. Entre las fortificaciones, hay una estructura que sobresale hacia el vacío, más lejos y solitaria que las demás. Es la Garita del Diablo.
Durante el siglo XVII, ser asignado a esta posición era una sentencia de terror psicológico. El viento silba de tal manera que parece voces humanas, y la sal del mar se mezcla con un olor inexplicable a azufre.
El Centinela que nunca respondió
La leyenda más famosa ocurre alrededor de 1750. El protocolo militar español exigía que los centinelas gritaran “¡Centinela alerta!” cada cierto tiempo durante la noche para asegurarse de que nadie se hubiera dormido… o muerto. El grito pasaba de garita en garita a lo largo de la muralla.
Una noche, le tocó el turno a Sánchez, un soldado andaluz conocido por ser valiente pero supersticioso. Cuando el grito de alerta llegó a su posición, el silencio fue la única respuesta.
Sus compañeros, temiendo un ataque pirata o inglés, corrieron hacia la garita aislada. Lo que encontraron (o no encontraron) los heló la sangre: el fusil de Sánchez, su uniforme completo y su cartuchera estaban allí, intactos. Pero el hombre se había esfumado. No hubo lucha, ni sangre, ni huellas.
“El Diablo se lo llevó en carne viva, pero escupió la ropa”, susurraban los soldados.
¿Demonio o Amor?
Aunque la versión oficial hablaba de abducción demoníaca (conveniente para asustar a los reclutas), existe una versión más romántica pero igual de trágica. Se dice que Sánchez estaba enamorado de Diana, una hermosa mestiza local. Como su relación estaba prohibida por las castas de la época, Sánchez usaba su posición aislada para escapar y verla.
La leyenda dice que esa noche escapó para siempre, dejando su uniforme como símbolo de renuncia a su vida anterior. Sin embargo, los lugareños dicen que en noches de luna llena, se escuchan risas burlonas provenientes de la garita vacía… risas que no suenan a dos amantes felices, sino a algo mucho más antiguo.
Datos Históricos y Referencias
- Nombre real: Garita del Diablo (construida en 1634).
- Diseño: Es una de las garitas más antiguas y características de la arquitectura militar colonial en el Caribe.
- Acceso: Actualmente está cerrada al público general por su ubicación peligrosa, pero se puede ver desde la muralla superior.
Si vas al Fuerte San Cristóbal, mira hacia el mar. Esa pequeña caseta solitaria ha visto cosas que los libros de historia decidieron omitir.