Lo que comenzó como un intento desesperado de un hombre por apaciguar el espíritu de una niña ahogada, se convirtió en uno de los lugares más perturbadores del mundo.
En los canales de Xochimilco, lejos de las trajineras coloridas y la música de mariachis, existe un rincón donde el silencio es pesado y miles de ojos de plástico te observan. Es la Isla de las Muñecas.
No es una atracción turística creada para Halloween. Es el legado de la obsesión y el terror de un hombre solitario: Don Julián Santana Barrera.
La Niña del Lirio
La historia cuenta que hace más de 50 años, Don Julián encontró el cuerpo de una joven ahogada enredada en los lirios de la orilla de su chinampa. Poco después, encontró una muñeca flotando cerca. Asumiendo que pertenecía a la difunta, la colgó en un árbol como señal de respeto.
Pero el respeto pronto se convirtió en miedo. Don Julián aseguraba que el espíritu de la niña estaba enojado y lo atormentaba por las noches con gritos y susurros. Para calmarla (o protegerse), comenzó a recolectar muñecas de la basura y de los canales.
- Muñecas sin ojos.
- Muñecas sin brazos.
- Cabezas quemadas por el sol.
Las colgaba en todas partes: árboles, cercas, alambres. Creía que estas guardianas grotescas ahuyentaban al espíritu maligno.
Un Final Profético
Durante décadas, Don Julián vivió como un ermitaño rodeado de sus “protectoras” en descomposición. Decía a menudo a su sobrino que una sirena o espíritu del agua quería llevárselo.
En 2001, la tragedia cerró el círculo. El sobrino de Don Julián lo encontró muerto, flotando boca abajo en el mismo lugar exacto donde años atrás había encontrado a la niña ahogada. Un infarto fulminante, dijeron los médicos. Una promesa cumplida, dicen los lugareños.
La Isla Hoy
Hoy, la colección de Don Julián sigue allí. El sol, la lluvia y los insectos han hecho que las muñecas sean aún más aterradoras. Sus cuencas vacías se han convertido en nidos de arañas, y sus pieles de plástico se han derretido en muecas eternas.
Dicen que por las noches, las muñecas mueven la cabeza y susurran entre ellas. Tal vez están discutiendo quién será el próximo cuidador.
Galería del Horror
Datos Históricos y Referencias
- Ubicación: Chinampa de la Laguna de Teshuilo, Xochimilco.
- Acceso: Solo por trajinera (canoa). Muchos remeros se niegan a ir allí de noche.
- Legado: La familia de Don Julián mantiene el lugar tal como él lo dejó.