Si ella mira hacia el mar, habrá pesca. Si mira hacia la playa, habrá hambre. La Pincoya es la personificación de la economía de Chiloé.
No todas las criaturas de Chiloé son monstruos deformes. La Pincoya es la excepción luminosa: una mujer de belleza sobrenatural, rubia como el sol, vestida con algas, que danza sobre las olas.
Pero no te dejes engañar por su apariencia angelical. Ella tiene el poder de vida o muerte sobre los pescadores, no a través de la violencia, sino a través del hambre.
[!NOTE] Nivel de Peligro: Nulo (Deidad de la Abundancia) La Pincoya es benévola y alegre. Su único “peligro” es que su capricho determina si comerás o no el próximo invierno.
El Semáforo de la Pesca
Su danza es un código que todo chilote sabe leer:
- Si baila mirando hacia el océano: Está “sembrando” mariscos y peces. La cosecha será abundante.
- Si baila mirando hacia la costa: Los peces se alejarán. Habrá escasez.
A diferencia del Caballo Marino Chilote, que es una bestia de servidumbre para los brujos, la Pincoya es un espíritu libre, hija del Millalobo (Rey del Mar) y la humana Huenchula. Representa la fertilidad impredecible del océano.
El Mito del Origen
Nació como un bebé humano, pero cuando su abuela (por curiosidad) destapó la cuna donde dormía, la niña se disolvió en agua pura. Al arrojar esa agua al mar, renació como la diosa adolescente que conocemos hoy.
Es un recordatorio de que la magia del mar no puede ser contenida ni comprendida por las reglas de la tierra firme.